No quiero creer que te moriste.
Porque a veces me va tan bien
que me parece injusto
no dejarte compartir mi tiempo.
El día está soleado
y yo no paro de sonreír.
No pienso ni en lo que viene,
ni en lo que se fue.
Te traigo a la memoria,
cuélate por aquí
y vamos a jugar con ella.
No te caigas esta vez.
Agárrate fuerte,
que hoy me toca a mí
auparte.
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lunes, 10 de octubre de 2016
martes, 12 de abril de 2016
La muerte
La muerte se quedó de este lado,
enfrente de la puerta.
La muerte no quiso irse,
la eché, la empujé.
Y ella se quedó
donde deberías estar tú.
(Recibiendo a tus nietos,
quejándote de mis hermanos,
corrigiéndome las ideas,
moldeándonos el carácter)
La muerte se quedó
en la plaza que te correspondía a ti.
Y no hace más que quedarse
callada sin tender la mano,
sin mandar mensajes,
sin preguntar por mí.
La muerte se quedó
y no sé cómo hacer
para echarla de aquí.
enfrente de la puerta.
La muerte no quiso irse,
la eché, la empujé.
Y ella se quedó
donde deberías estar tú.
(Recibiendo a tus nietos,
quejándote de mis hermanos,
corrigiéndome las ideas,
moldeándonos el carácter)
La muerte se quedó
en la plaza que te correspondía a ti.
Y no hace más que quedarse
callada sin tender la mano,
sin mandar mensajes,
sin preguntar por mí.
La muerte se quedó
y no sé cómo hacer
para echarla de aquí.
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