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viernes, 17 de junio de 2016

Diez meses


Te extraño.
En días como hoy en los que sopla tanto el viento,
y yo empinando una copa de vino, sonrío.

Te extraño, papá.

Tanto.

Porque no hubo adiós.

6.6.16

El día que le dejaron de importar las cosas, la tomó de la mano y le dio un beso en la frente.

El día que me dejaron de importar las cosas, te tomé de la mano. Te besé en la mejilla.

El día que te dejaron de importar las cosas tú solamente me amaste de nuevo.

martes, 12 de abril de 2016

La muerte

La muerte se quedó de este lado,
enfrente de la puerta.

La muerte no quiso irse,
la eché, la empujé.

Y ella se quedó
donde deberías estar tú.

(Recibiendo a tus nietos,
quejándote de mis hermanos,
corrigiéndome las ideas,
moldeándonos el carácter)

La muerte se quedó
en la plaza que te correspondía a ti.

Y no hace más que quedarse
callada sin tender la mano,
sin mandar mensajes,
sin preguntar por mí.

La muerte se quedó
y no sé cómo hacer
para echarla de aquí.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Caracola

Déjame dormir, mujer,
sobre tu pecho.

No me preguntes nada.
No me digas nada.

Sólo déjame cerrar los ojos.
Allá afuera hace frío
y no quiero salir.

Como si no te lastimara,
como si no hubiese cambiado nada.

Sobre tu pecho no has de notar
que sigo rota. Quebrada. Partida.

Que traigo la cabeza anudada a los pies
y las tripas de fuera.

Que por mis orejas pasean las olas del mar
y que de mis manos penden sílabas inconexas.

Que me retraigo, caracola sin casa.
Huérfana, hueca, trashumante.

Déjame habitarte.
Un instante. Un momento.